Tu portátil está demasiado bajo. Y tu cuerpo lo sabe.
Trabajar con la pantalla baja te obliga a encorvarte sin darte cuenta. Cuello cargado, espalda tensa, menos energía… y lo normalizas. Este soporte eleva tu portátil a la altura correcta para que tu postura mejore automáticamente y trabajar deje de pasar factura.